Recursos
- Recurso 1
Canción: Athenas – Contigo, María –
- ¿Qué es lo que más te llama la atención o destacarías de lo que se cuenta de María en esta canción?
Quiero caminar contigo María
Pues tú eres mi madre eres mi guía
Tú eres para mi el más grande ejemplo
De santidad de humildad
Quiero caminar contigo María
No solo un momento todos los días
Necesito tu amor de madre
Tu intercesión ante el señor
Guía mis pasos llévame al cielo
Bajo tu manto no tengo miedo
Llena de gracia, ave María
Hoy yo te ofrezco toda mi vida
Quiero caminar contigo María
Madre en el dolor y en la alegría
Tú que fuiste fiel hasta el extremo
Fiel en la cruz, fiel a Jesús
Guía mis pasos llévame al cielo
Bajo tu manto no tengo miedo
Llena de gracia, ave María
Hoy yo te ofrezco toda mi vida
Celestial princesa mírame con compasión
Hoy te doy mi alma, vida y corazón
Guía mis pasos llévame al cielo
Bajo tu manto no tengo miedo
Llena de gracia, ave María
Hoy yo te ofrezco toda mi vida
Guía mis pasos llévame al cielo
Bajo tu manto no tengo miedo
Llena de gracia, ave María
Hoy yo te ofrezco toda mi vida
- Recurso 2
Texto/ Testimonio:
Catholic.net
María, una misión y una respuesta
La misión de María estaba en el pensamiento de Dios desde siempre, desde toda la eternidad. Atención…
Por: P. Jorge Loring
(…)
María vivía en Nazaret, en Galilea, sus papás eran Ana y Joaquín. Su infancia transcurrió como la de cualquier otra niña, no hubo nada espectacular. Durante su niñez hacía todo lo que hace una niña.
María siempre escuchaba a sus padres. Ella aprendía las cosas de Dios por medio de ellos, sabía, porque sus papás se lo habían dicho, que el Mesías tenía que venir para salvar a los hombres. Así lo había prometido Dios a Adán y Eva después del pecado original. Que vendría un hombre que iba a vencer el pecado. María tenía mucha fe, lo estaba esperando, pero lo que no sabía era que Dios la había escogido a ella para ser la Madre del Mesías. Al llegar a ser una jovencita tomó la decisión de consagrar su vida a Dios, dedicarse por completo a Él.
La misión de María estaba en el pensamiento de Dios desde siempre, desde toda la eternidad, Él escogió a esta joven judía que vivía en Nazaret en Galilea, para que fuera la Madre de su Hijo. Escogió a “una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María”. (Lc 1, 26-27).
- Recurso 3
Oración / Evangelio: MARÍA MADRE NUESTRA
Nos presenta a María no solo como la Madre de Jesús, sino como una figura cercana y presente en la vida de todos. En cada uno de sus títulos, María se nos muestra como una mujer llena de ternura, fortaleza y amor maternal, siempre al lado de aquellos que sufren y necesitan consuelo.
Madre de los cansados,
emperatriz de los pañales,
reina de las ollas,
señora de las escobas,
hermana de todos los pobres,
puerta del pueblo,
tejedora de valentías,
amiga de desconsolados,
consejera de los que luchan,
humilde mujer animosa,
Madre de brazos firmes,
compañera de ruta,
ternura de Dios en carne maternal
socia de todas las penas,
amiga de madres solteras,
madre que deja crecer,
mujer de las duras cuestas,
María, madre de Jesús
y madre nuestra.